Cómo realizar el control de los gastos mensuales

Llegar a final de mes es una expresión con la que se manifiesta, coloquialmente, poder hacer frente a las necesidades habituales de una economía doméstica con cierta soltura y solvencia. Por consiguiente, vamos a proporcionar a nuestros lectores algunos consejos relativos a cómo llevar un cierto control de las finanzas y lograr controlar y reducir los gastos mensuales.

Los créditos on line suponen una alternativa idónea para asumir determinados gastos que se presenten con urgencia y cierta excepcionalidad. Es importante conocer su existencia y tenerlos en cuenta pues quizá puede resultar conveniente recurrir a ellos cuando se necesita dinero de forma inmediata.

Pero convertirlos en una fuente de financiación habitual (por ejemplo, para llegar a final de mes) no constituiría una buena opción, dado que acabaría por propiciar un sobreendeudamiento que, además, no haría más que agravar el problema de solvencia reseñado.

Unas recomendaciones útiles relativas a los gastos mensuales

Llegar a final de mes, a grandes rasgos, equivale a conseguir ahorrar, aunque sea en cantidades exiguas. Si se produce este logro, habiendo cubierto todas las necesidades básicas (entre las que contamos los pagos de todas las obligaciones públicas y privadas del individuo), se habrá llegado a final de mes.

Aunque parezca enormemente complicado en un país como el nuestro, con una arraigada cultura de endeudamiento, llegar a final de mes es un objetivo viable. Incluso en un contexto de crisis, como el que hemos atravesado durante los últimos años, se trata de una meta al alcance de un alto porcentaje de la población.

Al fin y al cabo, llegar a final de mes implica contrastar de manera favorable los ingresos y gastos. Hay que realizar un balance a medio plazo que posibilite que los segundos nunca superen a los primeros. De esta manera, lograremos cubrir los gastos básicos y no desperdiciaremos ingresos en menesteres superfluos.

Partimos de que puede llegar a ser más complicado aumentar los ingresos que reducir los gastos. En primer lugar, debido a que el incremento de los ingresos depende, en la mayoría de las ocasiones, de terceros; y no tenemos la capacidad, a medio plazo, de mejorarlos. Estas hipótesis dependerían, por ejemplo, de cambios de trabajo o negociaciones para conseguir un aumento de sueldo.

Por lo tanto, hemos de valorar que resultará más fácil intentar una disminución de los gastos. En esta partida sí que gozamos de mayor autonomía que en la relativa a los ingresos. Sin embargo, también es cierto que no todos los gastos pueden ser eliminados o reducidos en las mismas condiciones.

En este aspecto, hemos de distinguir los gastos corrientes de los eventuales. Los corrientes van a tener una presencia continuada durante todos los meses, puesto que corresponden a obligaciones que no se pueden soslayar. Por ejemplo, el pago de impuestos o del agua y de la luz. Es posible ahorrar en estas partidas, pero, para ello, han de ser aplicadas políticas de escala. No podemos eliminar totalmente estos gastos, pero sí es viable rebajarlos mediante determinados cálculos a medio y largo plazo.

Por otro lado, los gastos ocasionales o puntuales no se producen, según cada cual, a lo largo de todos los meses. Algunos son inevitables, como una multa o la realización de una obra necesaria en casa (para cuya financiación, precisamente, existen productos como los créditos rápidos); pero otros, por accesorios, responden más a un gusto que a una necesidad.

No vamos a abogar por su desaparición fulminante, dado que todos podemos querer concedernos determinados placeres algunas veces; pero es evidente que, de cara a llegar a final de mes, constituyen los primeros a abordar.

La concreción del plan de ajuste en medidas y los préstamos on line

Por otra parte, llegar a fin de mes si conseguimos reducir los gastos mensuales es más sencillo de lograr mediante la realización de una planificación. Nos referimos al establecimiento de unos objetivos asumibles y que permitan observar (de hecho, al final de cada mes), la consecución de un ahorro. Ese ahorro significará que estamos llegando correctamente a final de mes.

Este plan también puede ir ligado a algún objetivo muy costoso. El hecho de alcanzar ese objetivo a medio o largo plazo y no solo a llegar a final de mes debe tener su traducción no solo en términos económicos claros, sino también en medidas concretas.

A continuación, apuntamos algunas de estas políticas de gasto que podemos poner en práctica para que llegar a final de mes pueda ser una realidad:

– Viajar en transporte público (tren, metro, autobuses, etc.), una modalidad muy presente en numerosas ciudades, implica un gran ahorro en gasolina. Al ser un gasto corriente, este ahorro ofrecerá resultados positivos a lo largo de todos los meses. En la misma línea, no vale la pena pagar mucho dinero en taxis. Sus tarifas no resultan económicas y caminar es positivo para la salud.

– Hay que tener cuidado con los derroches de energía. Nos referimos a situaciones como bajar demasiado la temperatura del aire acondicionado o dejarse la luz encendida. Sin lugar a dudas, el gasto de la factura de la electricidad es uno de los más significativos.

– No hemos de ir a hacer la compra sin una lista definida. Si improvisamos, actuaremos por impulsos; y estos llevarán, sin duda, a un consumo menos justificado, lo que acabará resultando más caro. De hecho, los centros comerciales cuentan con distribuciones diseñadas para fomentar un incremento del consumo ligado a los estímulos.

– Las cenas fuera de casa, que suponen unos gastos a tener en cuenta, pueden ser sustituidas por eventos en el propio domicilio. Solo hay que poner un poco de imaginación, también en los platos a cocinar.

– La economía colaborativa se ha convertido en un recurso a valorar. Compartir coche y prestar el piso son decisiones que pueden acabar abaratando desplazamientos y vacaciones, respectivamente.

– Por último, hemos de controlar los caprichos, lo que entra dentro de la psicología de cada persona.

En definitiva, ideas aplicables para que los gastos mensuales sean asumibles. Entrar en la web de Atrapacredito, finalmente, servirá para analizar qué créditos rápidos podrían interesarnos.

 

Estilo de Vida

Mantenerse informado

Consigue la mejor información semanal