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Depósitos a Largo Plazo

¿QUÉ SON LOS DEPÓSITOS A LARGO PLAZO?

Un depósito a largo plazo se trata de una cesión determinada de dinero al banco durante un periodo que supere los 12 meses. A cambio de prestar nuestro dinero, la entidad bancaria nos recompensará con un determinado interés que va a depender de la cantidad y de las condiciones establecidas.

Una vez termine nuestro contrato, el banco nos puede ofrecer la posibilidad de renovarlo o por el contrario, finalizarlo y coger el dinero prestado más los intereses correspondientes. Para poder elegir qué depósito a largo plazo es el más recomendable para sus intereses, podrá calcular su rentabilidad de un depósito a largo plazo a través de un formulario que podrá encontrar en Internet.

Un ejemplo puede ser los depósitos a largo plazo BBVA o los depósitos a largo plazo del Banco Santander. Antes de contratar cualquier depósito a largo plazo, desde Atrapacrédito le recomendamos que lea con detenimiento las condiciones que firma.

 

CARACTERÍSTICAS DE LOS DEPÓSITOS A LARGO PLAZO

Los depósitos a largo plazo constan de una serie de características:

 

  • El cliente no tiene que realizar casi operaciones con su dinero, por lo que no pagará casi comisiones por intermediarios, y reducirá el número de impuestos.
  • Aportan tranquilidad al inversor, al mantener el mismo interés desde que inicia el contrato hasta su vencimiento.
  • Son inversiones fáciles ofreciéndonos comodidad al no tener que realizar una labor de investigación con frecuencia como ocurre por ejemplo en otras inversiones que conlleven un alto riesgo.
  • Son más estables con una rentabilidad alta para recompensar al cliente por no poder tener disponible su capital invertido hasta el vencimiento.

 

¿POR QUÉ ELEGIR DEPÓSITOS A LARGO PLAZO? 

Los depósitos a largo plazo nos ofrecen seguridad en caso de que nuestro banco se vaya a quiebra. Al estar garantizado por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), nos cubren hasta 100.000 euros, dando al cliente la tranquilidad suficiente para invertir desde cualquier país, al estar presente en gran parte de países. Otras características a destacar son las siguientes:

 

  • Al no poder disponer de una liquidez inmediata, nos ofrecen intereses más elevados que en otros depósitos, obteniendo al final del plazo un gran rendimiento.  
  • Nos aseguro preservar nuestros ahorros durante un largo plazo, ya que, nuestras condiciones que hemos firmado, se mantendrá hasta la fecha de vencimiento del contrato.
  • Una vez que contratamos un depósito a largo plazo, podremos optar a renovarlo y en muchos casos, las mismas entidades bancarias nos ofrecerán la posibilidad de una renovación automática.
  • A mayor plazo mayor rentabilidad obtendremos, al ofrecer mayores intereses cuanto más tiempo quede nuestro dinero depositado.

 

¿CÓMO INVERTIR EN DEPÓSITOS A LARGO PLAZO?

Podremos contratar un depósito a largo plazo de forma tradicional, desplazándonos hasta la oficina oficial de nuestro banco o lo podemos hacer de forma online. El mínimo será establecido por la propia entidad. Puede establecerse un rango desde 1 euros hasta 100.000 euros.

A la hora de obtener beneficios nos deberemos fijar en el TAE (Tasa Anual Equivalente) y TIN (Tipo de Interés Nominal). El primero se recibe de una vez al finalizar el contrato; mientras que los segundos, se obtienen mensualmente o trimestralmente, ofreciéndonos un interés del 1% sobre el capital invertido la primera vez que lo recibamos y, posteriormente se aplicará sobre el capital invertido más los beneficios ya obtenidos.

Aunque no disponemos de una cancelación de forma anticipada, algunos bancos nos ofrecerán esta posibilidad con una penalización que “no debe ser superior a los intereses brutos devengados desde que se contrató el depósito hasta el momento en el que es cancelado”, según el Banco de España (BdE).

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En cuanto al tema fiscal, deberemos pagar la siguiente tasa:

 

  1. De 0-6.000 euros tributamos un 19% de nuestros intereses
  2. De 6.001-24.000 euros tributamos un 21% de nuestros intereses
  3. Más de 50.000 euros tributamos un 23% de nuestros intereses.