¿Cómo consolidar mis deudas?

¿Cómo consolidar mis deudas?

11.07.2019 2:06 h
3 min

Mucha gente se pregunta si es posible consolidar todas sus deudas en una sola y cómo poder hacerlo. Pues bien, hoy os lo vamos a explicar. Pero antes de nada, es necesario saber qué es la consolidación de deudas. La consolidación de deudas, te permite unir todas tus deudas pendientes en un solo pago. Normalmente, estas deudas tienen que ver con tarjetas de crédito. Para unificarlas, se crea una línea de crédito hipotecaria.
Para resumir este término financiero de manera sencilla, podríamos decir que su finalidad principal es la reducción de intereses y la reducción de pagos.

 

REQUISITOS PARA CONSOLIDAR DEUDAS

No todo el mundo puede optar a re-unificar sus deudas en una sola. Es la entidad que concede dicho préstamo la encargada de decidir si el deudor puede optar a ella. No obstante existen una serie de requisitos básicos:

  • Presentar en tu banco una copia de gastos mensuales, para que puedan comprobar si el cliente podrá hacer frente al pago de la cantidad total unificada.
  • Tener ingresos sólidos mensuales para poder pagar el préstamo.
  • Acreditar a un segundo deudor, que será el encargado de responder en caso de que el deudor no haga frente a los pagos. Se podría comparar con un aval.

¿Qué tipo de deudas se suelen hacer frente con la consolidación de deudas?

Aunque existen numeras tipologías de deudas a las que hacer frente, el historial de ellas cuando hablamos de consolidación se suele reducir a las siguientes: deudas de tarjetas de crédito, deudas sanitarias, préstamos personales, denegar cheques o préstamos destinados a la enseñanza y educación.

 

ENTONCES, ¿ES RECOMENDABLE HACER UNA CONSOLIDACIÓN DE DEUDA?

Sí y no. Todo depende de la situación personal y económica en la que se encuentre el deudor y por supuesto, el tipo de deuda que se vaya a contraer. Existen dos tipos de deudas: deudas de consumo y deudas productivas.

  • Deudas de consumo: en este grupo, podríamos meter las llamadas ‘deudas evitables’. Son todas aquellas deudas que se contraen por adquirir un bien del que nos podríamos desprender, por ejemplo: comprar una televisión o un móvil de última generación, o comprar un coche nuevo. Al contraer este tipo de deudas, es importante que el costo del préstamo que vamos a emplear para adquirirlos sea inferior al 15% de nuestro ingreso mensual.
  • Deudas productivas: son las deudas que se adquieren con visión a generar ingresos gracias a invertir en ellas. La diferencia entre estas y las anteriores, es que estas están destinadas a aumentar nuestros ingresos en un futuro. Las deudas de consumo, por su parte, no nos generan beneficios.

Por lo tanto, si se va a consolidar una deuda es más recomendable que se haga de deudas productivas y no de consumo. Para evitar consolidar deudas de consumo, la opción más acertada es dejar de dar utilidad a las tarjetas de crédito con las que se realizan esas compras.

 

VENTAJAS DE LA CONSOLIDACIÓN DE DEUDAS

Ya sabemos que la consolidación de deudas te podría ayudar a mejorar tu situación económica. Veamos qué ventajas tiene:

  • Realizar todos los pagos en uno único mensualmente. Una de las mayores preocupaciones de las personas que buscan una consolidación de deudas, tiene que ver con la des-organización. Esto deriva de los diferentes pagos que deben hacer frente de manera mensual. De esta forma, llevarás una mejor planificación de tus cuentas.
  • Eliminación de acreedores. Esto nos permitiría tener un solo crédito y poder afrontar un solo pago mensual.
  • Reducción de intereses: al reducir todas las entidades acreedoras a una sola, también se reducirá la cantidad de intereses.
  • Pagarás menos cuotas: la cuota mensual unificada será inferior a la suma de las cuotas de todos los préstamos.

 

DESVENTAJAS DE LA CONSOLIDACIÓN DE DEUDAS
  • Deuda mayor. La consolidación de deudas suele llevar implícita una reducción de intereses, pero eso no nos exime de pagar más. Esto es debido a que cuanto mayor sea nuestra deuda, mayor será el periodo de pago de la misma. Por esto es importante, prevenir nuestros gastos al corto y largo plazo.
  • Mala gestión del crédito: se trata de no volver a cometer los mismos fallos que se cometieron con los anteriores créditos. Por ejemplo, si re-unificamos una línea de crédito con la hipoteca de nuestra casa, hemos de llevar muy bien el control de los pagos. De este modo, se evitará tener problemas con nuestra vivienda.

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